domingo, 18 de diciembre de 2011
:D
Quiero quererte como a nadie, que esto sea.. no perfecto, porque sería aburrido, pero sí hermoso.. bonito, algo salvaje, pero dulce a la vez., quiero vivir lo increíble, lo nunca pensado, lo nunca imaginado, quiero vivir un sueño, una fantasía, una vida a tu lado, por siempre, para siempre, quiero escribir mi propia historia y nombrarte en cada línea de cada párrafo, quiero que aparezcas en ella como lo más importante, como mi oxígeno, como mi combustible vital, que me cuentes cómo te las arreglas para hacer que cada día te quiera más, quiero que me mires y me beses, que te sientas importante a mi lado, quiero mirarte y sentirme feliz, contenta, mirarte y sentir que te necesito, quiero ir al puerto para mirar el mar y decirte y repetirte que eres lo mejor que me ha pasado en la vida, que sigas alegrándome así la vida por mucho más tiempo del que tú y yo podamos imaginar, quiero que me ragales una puesta de sol, quiero que me regales miles y millones de sonrisas, de caricias, de besos, también que te envuelvas como un caramelo porque así podría decir que eres el mejor regalo que me ha dado la vida, quiero que nos piquemos por tonterías, quiero regalarte miles de caricias, de mordiscos, de besitos por el cuello.. Quiero que te quejes de lo tonta que soy, quiero que me preguntes qué es lo que estoy pensando para poder contestarte con un simple abrazo y susurrarte al oido que te quiero, quiero todo esto y muchas más cosas, pero de todas ellas, quizá, bueno, sinceramente quizá no, la más importante de todas es que te quiero a ti. Y lo siento, pero tienes una chica caprichosa.
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Cuando parece que te estás perdiendo en la oscuridad, es cuando encuentras la cerilla que te ayuda a encontrarte. Puedes buscar, días, semanas, meses, años. Puedes esperar toda la vida, e incluso después de ella, seguir esperando. Pero hay momentos en nuestra vida, en los que cuando dejamos de esperar, encontramos lo que buscábamos. Se parece a cuando pierdes algo, un pendiente, un collar, tus calcetines favoritos, y no hay manera de encontrarlos. Tienes dos opciones desesperarte, o esperar a que aparezcan. Y es cuando estamos descuidados, que los encontramos, y es en ese momento cuando de verdad lo valoramos, cuando lo perdimos, y ahora lo hemos recuperado. Es una felicidad que te invade por dentro. Un escalofrío que te hace vivir tu éxito. Lo has recuperado. Bueno, yo no perdí nada de esto, perdí algo un poco más importante, la esperanza y la confianza en mi misma. Pero estando despistada, hoy, he vuelto a soñar. A pensar en un chico, y a sonreír. Quizás nunca lleguemos a nada, quizás no me atreva a hablarle cuando le vuelva a ver, o quizás esta vez dure un poco más. No se, porque eso nunca se sabe hasta que sucede, pero el recuperar esa esperanza, es lo que te hace sentir bien. Lo que te hace ser tu misma, lo que te hace volver a sonreír. A ponerte guapa. A salir de caza y a cazar, conseguir tu presa. Porque a veces el verdadero sentido de la vida se encuentra en valorar lo que perdimos, y en valorar aún más lo que hemos logrado recuperar.
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